Firma: FIRMADO EN EL ANGULO INFERIOR IZQUIERDO: "José Guerrero"
Comentario: En 1965 regresa a España, para permanecer durante tres años, en los que realiza exposiciones y participa con varias obras en el Museo de Cuenca, inaugurado en el 66. En los sesenta, su obra tiende a la simplificación y extensión de los espacios. En contacto con la llamada Action Painting, Guerrero trajo a España una obra muy en consonancia con el "expresionismo abstracto" norteamericano, poco conocido por entonces en nuestro país. Este cuadro forma parte de un ciclo, iniciado a principios de la década de los 60, sobre su Andalucía natal. El planteamiento de Guerrero es colorista, concentrando en el color vehemente el sentido plástico y lírico de la obra. El cuadro establece un diálogo entre el negro y el rojo: tintas intensas, muy frecuentes en la paleta del pintor, que son distribuídas en grandes zonas, según una organización compositiva sencilla y equilibrada.La energía parece desbordar el límite del cuadro.
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