Índice PATIO HERRERIANO
  01 Museo     02 Información general     03 Colección     04 Exposiciones     05 Educación     06 Centro de documentación     07 Audiovisual y arte en la red     08 Publicaciones  
  Amigos del Museo     Prensa     Mapa del site     Alquiler de espacios  
  AngelFerrant     exploradorArte  
 
Eduardo Arroyo
Sin título
1967
Pintura / Oleo sobre lienzo
Colección permanente
Nuevas figuraciones/Sala 7
Medidas:147x110 cm

Más sobre el Autor | Volver


Procedencia:
Col. art. / Col. part. / Sotheby's, Londres / Col. part., Londres / C.A.C.- Museo Patio Herreriano, Valladolid

Firma:
FIRMADO, RUBRICADO Y FECHADO EN EL ANGULO INFERIOR DERECHO: "Arroyo 67"

Exposiciones:
1992 Arte en España 1965-1990. C.A.C., Museo Rufino Tamayo, México D.F., y Museo de Arte Moderno, Bogotá

Bibliografía:
Arte en España 1918-1994. Colección Arte Contemporáneo, Madrid, Alianza Editorial, 1995, 166, rep.c; Cruz Cárdenas, A., "Desde España. Argumentos artísticos", Revista Credencial, Bogotá, 70, sept. 1992, 89, rep. c; Esteban, P., Guía. MNCARS, Madrid, Aldeasa, 1994, 158; Museo Patio Herreriano. Arte Contemporáneo Español, Colección Arte Contemporáneo y Ayuntamiento, Valladolid, 2002, 176, rep.c; Post War & Contemporary Art, cat., Londres, Sotheby's, 1990, lote 360, rep. c en portada; Terrats Chao, G., "Arte español en México", Tomos, México D. F., 1 julio, 1992, rep. c

Comentario:
Este cuadro forma parte de la serie Miró rehecho, o las desgracias de la coexistencia, que presentó Arroyo en Roma y más tarde en París en 1967. Está basado en Interior Holandés I, de Miró (MOMA, Nueva York). La versión de Arroyo reduce el número de figuras, modifica otras, y añade un ojo-lámpara típicamente picassiano. No es la única vez que Arroyo "cita" explícitamente a Miró, pues en este mismo año presentó su versión de La masía, así como otra sobre el tema mironiano de la bailarina española. En todos los casos, la visita al maestro incorpora elementos irritantes, desestabilizadores y críticos. Para Arroyo, la figura mitificada de Miró -como la de Duchamp-, es culpable de algo difícilmente admisible: no ha sido suficientemente crítica con el sistema. La coexistencia entre la vanguardia artística y un estado reaccionario y represor no es posible. El arte debe asumir un compromiso político que Miró, aún siendo resistente en el exilio interior, no se planteó. Arroyo "rehace" a Miró al proponerse que su obra, un discurso puramente artístico, conecte con la vida y los hechos que atañen directamente a la sociedad.

Subir   Volver



Copyright © 2002 Museo Patio Herreriano. Todos los derechos reservados.   Desarrollado por Net Design Studio

   Contactar

Política de uso de imágenes y textos